domingo, 6 de enero de 2013

LA PROFECIA DE AMOS

CAPITULO PRIMERO
Amós intima los castigos del Señor a los Assyrios, Philisthéos, Tyrios, Iduméos y Ammonitas, principalmente por las extorsiones cometidas contra su pueblo.
II
Dios castigará a Moab, y también a Judá y a Israél, como ingratos a sus beneficios, y rebeldes a su santa Ley.


III
Echa el Señor en cara a los Israelitas sus grandes maldades, habiendo sido un pueblo tan amado de él y favorecido;  y le intima que serán pocos los que se salvaran en las calamidades que han de sucederles.
IV
Amenazas contra Samaria. Los Israelitas que después de tantos castigos no se han enmendado, sufrirán otros mayores. Exhortación a la penitencia.


V
El Profeta llora las calamidades que vendrán sobre Israél, y le exhorta a la penitencia para poder librarse de ellas. Declara el Señor que aborrece las solemnidades y sacrificios que el pueblo le ofrece.


VI
Ayes terribles contra los soberbios y los que viven en delicias, y contra el pueblo de Israél lleno de arrogancia.
VII
Refiere Amós tres visiones que tuvo sobre los castigos de Dios, y sobre su sentencia final contra Israél. Implora la misericordia del Señor a favor de su pueblo. Amasias, sacerdote, acusa ante el rey a Amós, y éste le anuncia los juicios de Dios contra Israél y contra el mismo Amasias.


VIII
Muestra el Señor a Amós en una visión la final y terrible ruina de Israél, el cual quedaría privado de toda luz y del consuelo de la palabra del Señor.
IX
Ruina y dispersión del pueblo de Israél. Restablecimiento de la casa de David. Los Israelitas serán libertados, y vivirán felices.