martes, 30 de abril de 2013

LIBRO DE LOS SALMOS

CAPITULO PRIMERO
Felicidad de los justos: infelicidad de los pecadores.



 II
Establecimiento del reino del Mesías contra los esfuerzos de los hombres. A Jesu-Christo han de obedecer  todos los que quieran salvarse.
III
David perseguido implora el auxilio de Dios contra sus enemigos3.
IV
David perseguido de sus enemigos, es librado de ellos por su oración y confianza en Dios.
V
Fervorosa oración que hace David a Dios; en la cual dice cuanto aborrece el Señor a los malos, y cuanto ama y favorece a los buenos.
VI
Sentimientos de un verdadero penitente.



 VII
Implora la justicia del Señor, para que le defienda de sus enemigos; cuya ruina predice.
VIII
Admirable providencia del Señor para con el hombre, tanto en su creación, como en su renovación por Jesu- Christo.
IX
En la primera parte del Salmo da gracias por la victoria conseguida de los enemigos.
X
David, contemplando al Señor justo defensor de la inocencia, y severo juez de los que la persiguen, pone toda su confianza en Dios, a pesar de todos los enemigos.
XI
Corrupcion general de costumbres, de la cual pide a Dios ser preservado.
XII
Sentimientos de una alma atribulada, que confirme esperanza recurre a Dios.

XIII
Pinta David la general corrupción de los hombres, y la persecución que sufren los justos. Intima el juicio de Dios, y profetiza la venida del Mesías para la salud del género humano.
XIV
Cuál ha de ser la vida de los que desean entrar en la celestial Sion.
XV
Acude David a Dios pidiéndole socorro. Salmo profético que conviene  a Jesu-Christo.(Act.,cap.II, v.25.-Cap. XIII, v.35.)
XVI
David pide al Señor que le libre de sus enemigos.

XVII
David, figura del Mesías, da gracias a Dios por haberle librado de grandes peligros, y constituídole rey a él y a sus descendientes.



XVIII

La gloria de Dios se descubre en las maravillas de la naturaleza, y en la excelencia de la Ley del Señor. Predicción de la Ley de gracia, y de la predicación del Evangelio.

XIX

Oracion que David pone en boca de su pueblo por el feliz suceso de sus armas.

XX

Hacimiento de gracias por la victoria del rey.




XXI

Jesu-Christo, clavado en cruz, ruega a su eterno Padre que le ampare; y dice que después de resucitado anunciará su gloria a toda la tierra.

XXII

A quien Dios apacienta nada le falta.

XXIII

Salmo profético en que habla David del reino de su Iglesia, el cual tendrá su perfección en los cielos. Concluye con una admirable pintura de la triunfante entrada de Jesu-Christo en el cielo.




XXIV

David implora el auxilio y la misericordia de Dios para sí, y para su pueblo.

XXV

Oración de David calumniado y perseguido. Conviene a los mártires de la Iglesia.

XXVI

La gran confianza que David tiene en el Señor, le pone a salvo de las asechanzas de sus enemigos. Esta confianza deben tener todos los fieles a sus aflicciones.



XXVII

David, figura del Mesías, viéndose asaltado de sus enemigos, acude a Dios; y después, libre de ellos, le da las gracias, y le ruega por todo su pueblo.

XXVIII

Profecía de la conversión de las gentes por la eficacia de la divina palabra3.

XXIX

Hacimiento de gracias a Dios después de grandes tribulaciones y peligros.

XXX

En los mayores peligros brilla mas la misericordia de Dios. En este Salmo David es figura de Jesu Christo en su pasión.



XXXI

Afectos de David penitente; donde se ve que la gracia de la justificación es un puro efecto de la divina misericordia.

XXXII

Exhorta a los justos a bendecir a Dios por su poder, singular providencia y bondad.




XXXIII

Da gracias a Dios, que defiende a los suyos de todo mal, y castiga severamente a los impíos.

XXXIV

Implora David en sus persecuciones el socorro de Dios. Según muchos de los Santos Padres es este Salmo una imagen de la mansedumbre del Salvador.



XXXV

La suma malicia del impío, y la inmensa bondad de Dios.

XXXVI

Amonesta David a los Justos que no se aflijan ni acobarden al ver la felicidad de los malos, pues les hace ver que es aparente y de poca dura; y al contrario la de los buenos, solida y permanente.



XXXVII

David, afligido por sus pecados, recurre a la misericordia de Dios.

XXXVIII

Afligido David con una grave tribulación, confiesa sus culpas, y pide a Dios que le libre de ella. Se queja de los ultrajes que recibe de sus amigos y enemigos, los cuales sufre con paciencia.

XXXIX

David, figura de Jesu-Christo, da gracias a Dios por haberle oído. Pide continúe su protección. Predice el sacrificio de Jesu-Christo en lugar de las antiguas victimas.



XL

Recomienda David el amor de los pobres. Hace presente a Dios la malicia de sus enemigos, y señaladamente la perfidia de un familiar suyo. Confiado en la protección divina, nada teme. Se ve en este Salmo pintada la traición de Judas, y el ódio de los Judíos contra Jesu-Christo.

XLI

David en medio de las tribulaciones se consuela con la memoria de los bienes celestiales, y la esperanza de su libertad.

XLII

El argumento es semejante al Salmo precedente. Créese compuesto cuando, perseguido de Saul, se refugió entre los Philisthéos.

XLIII

El pueblo de Israél, perseguido por los idólatras, se consuela con la memoria de los beneficios de Dios, e implora humildemente el auxilio del cielo.



XLIV

Epitalamio profético de los desposorios del Mesías con la Iglesia5.

XLV

La Iglesia de Dios, protegida y guardada por él, no teme el poder y furia de sus enemigos.



XLVI

Bajo la figura de la entrada del arca en Sion se describe la ascension de Jesu-Christo. Se profetiza la vocación de los Gentiles.

XLVII

Ensalza el Profeta el poder y la misericordia de Dios, que brillan en la defensa y conservación milagrosa de su Iglesia, cuya fundación se describe.

XLVIII

Exhortacion a la virtud y a la fuga del vicio.



XLIX

Jesu-Christo salvara a los hombres, no por las ceremonias exteriores de la Ley antigua, sino por el culto interior y la pureza de vida.

L

David, pecador verdaderamente arrepentido, pide humildemente a Dios que le perdone. Promete hacer penitencia, de manera que sirva a otros de instrucción y escarmiento; y ruega en fin por toda la Iglesia.



LII

Describe David la corrupción general de las costumbres del mundo, y manifiesta su deseo de la venida del Salvador 3.

LIII

David implora el auxilio de Dios contra sus enemigos; y promete, vencidos estos, cantar las alabanzas de su Libertador.

LIV

David, calumniado y perseguido por sus enemigos, pide socorro a Dios, y anuncia la ruina de ellos. Exhorta a los justos a que pongan toda su confianza en el Señor.



LV David en un gran peligro recurre a Dios, y el Señor le libra.
LVI

David, figura de Jesu-Christo, pide a Dios auxilio contra sus enemigos.

LVII

Lamentase David de los consejeros de Saul; pero espera de la providencia de Dios el premio de los justos y el castigo de los malos.

LVIII

David, puesto en grande riesgo de caer en manos de Saul, recurre a Dios, y se salva por la oración. Se ve figurado el castigo de los Judíos por reconocer al Mesías.




LIX

Regocíjase David, y alaba al Señor por las victorias conseguidas; y le ruega que acabe la obra comenzada    Imagen de la Iglesia de Jesu-Christo.

LX

Implora David, y obtiene el auxilio divino en sus angustias, y suspira por el Tabernáculo de su Dios   Profetiza el reino del Mesías.

LXI

Confianza en la misericordia y poder de Dios.



LXII

Perseguido David, y separado del tabernáculo del Señor, manifiesta sus ardientes deseos de volver a su vista. Habla de los consuelos que recibía de Dios; y es una imagen del justo, el cual en este destierro suspira por la patria celestial.

LXIII

Escribe David las violencias de sus perseguidores, a quienes intima el terrible juicio de Dios contra ellos para gloria del mismo, y consuelo de los buenos.  Los enemigos de David confundidos, representan los enemigos del Salvador.

LXIV

Fertilidad de la Iglesia, figurada por la tierra de promisión. Profecía de la conversión de las naciones, y de los Judíos.

LXV

Felicidad de los justos, después de probados con muchas tribulaciones. Profecía de la vocación de la vocación de los Gentiles, y conversión de los Judíos.



LXVI

Deseos ardientes de la venida del Mesías, y de la conversión del mundo; a fin de que Dios sea de todos temido, servido y adorado.

LXVII

Prodigiosos beneficios hechos por el Señor a su pueblo, figura de los que había de hacer para formar su nueva Iglesia.



LXVIII

Dolores acerbísimos del Redentor en su pasión: castigo de sus perseguidores: y fundación de la Iglesia sobre las ruinas de la Synagoga.



LXIX

David pide a Dios que sean confundidos sus enemigos, para consuelo y alegría de los buenos. Es una oración propia del justo puesto en peligro.

LXX

Créese compuesto por David al tiempo de la rebelión de Absalom  Conviene a Christo en su pasión.

LXXI

Con ocasión del reinado de Salomon, describe David el reino pacifico, universal y eterno del Mesías.




LXXII

Declara el Salmista la terrible tentación que padeció su alma al ver la prosperidad de los malos en este mundo; pero asegura que se tranquilizo su espíritu, y se arraigo mas su esperanza en Dios, al considerar cuan engañosa es aquella prosperidad, que cuando dure mucho, se acaba con la vida.

LXXIII

Oración a Dios en las calamidades del pueblo oprimido por los idólatras.




LXXIV

La justicia de Dios es remuneratoria. Juicio que ejercerá sobre todos los hombres.

LXXV

Jerusalem, triunfante de Sennacherib y de sus ejércitos, ensalza el poder y la justicia de Dios. Se representan en este Salmo los triunfos de la Iglesia sobre sus enemigos.

LXXVI

El justo atribulado clama incesantemente a Dios, y se consuela meditando las maravillas del Señor.





LXXVII

El profeta refiere los beneficios que Dios hizo a su pueblo, y los castigos que le envió para que se convirtiese de sus pecados. Y nos exhorta a que busquemos al Señor, y guardemos su Ley.




LXXVIII

Oración del pueblo de Dios, destrozado por los idólatras: o profecía contra los perseguidores de la Iglesia.

LXXIX

Predicción de la cautividad del pueblo de Israél entre los Assyrios, y de su libertad;  figura de la esclavitud del género humano bajo el poder del demonio, y de la redención de Christo.




LXXX
Exhortación de celebrar las fiestas en memoria de los beneficios de Dios.
LXXXI
Los jueces, los cuales son como unos vice-dioses, que administran justicia a los hombres, son responsables de sus juicios al Dios del cielo.
LXXXII
Los enemigos del pueblo de Dios, conjurados en gran número para acabar con él, son disipados por el Señor, como la paja por el viento.


LXXXIII
Expresa el Profeta sus ardientes ansias de habitar en el Tabernáculo de Dios, de que esta alejado.
LXXXIV
Ruega el Salmista a Dios que se muestre propicio a aquellos que ha librado de la esclavitud. Habla con tanta seguridad de la promesa del Mesías, como si la viese ya cumplida.
LXXXV
Oración de David pidiendo socorro contra sus enemigos. Profecía de la conversión de los Gentiles.


LXXXVI
Gloria y grandeza de Jerusalem, imagen de la Iglesia.
LXXXVII
El Profeta representa a Dios la enormidad de sus trabajos, débil figura de los del Redentor en su pasión.
LXXXVIII
El reino de David perpetuado para siempre en su descendiente el Mesías; de cuya pasión y muerte habla el Profeta, y por cuya venida ruega a Dios.

LXXXIX
Son los años de nuestra vida pocos, y están llenos de miserias; por lo mismo implora el Profeta la divina misericordia.
XC
El justo que confía en Dios, vence todos los peligros.


XCI
Celebrase en este Salmo la bondad y la justicia de Dios en todas las obras.
XCII
Celebra el Profeta la gloria del reino del Mesías.
XCIII
De la justicia y providencia de Dios en el castigo de los malos, y en el premio de los buenos.


XCIV
Exhorta el Profeta a los hombres a adorar a Dios y obedecerle, recordándoles los beneficios del Señor.
XCV
Convida el Profeta a todas las naciones a adorar al Mesías, que será juez de todos los hombres.
XCVI
Profetiza David el establecimiento del reino espiritual de Jesu-Christo, y exhorta a los hombres a prepararse para entrar en él. Puede también entenderse este Salmo de la segunda venida de Jesu-Christo al mundo.
XCVII
Sigue el mismo argumento del Salmo precedente.


XCVIII
Celebra el Salmista el reino de Dios y de Christo; y convida a todos los hombres a reconocer a este Dios supremo, a quien sirvieron Moysés, Aaron y demás profetas.
XCIX
Exhorta el Profeta a toda la tierra a alabar a Dios en su Iglesia. Profecía de la vocación de los Gentiles.
C
Retrato de un rey pío y justo, en que deben mirarse los príncipes para el gobierno de sus Estados.
CI
El Salmista, en nombre de todo Israél, implora la misericordia de Dios, y suspira por el Salvador que ha de restablecer a Jerusalem y a todo el pueblo en su gracia.


CII
Acción de gracias a Dios por la remisión de los pecados y demás inmensos beneficios que de él recibimos.
CIII
Alaba el Profeta a Dios por la creación y conservación admirable del mundo.

CIV
Acción de gracias a Dios por los beneficios hechos a su pueblo desde la vocación de Abraham, hasta la entrada en la tierra de promisión5.


CV
Los Hebreos en la cautividad hacen memoria de los beneficios recibidos de Dios, desde que los saco de Egypto hasta el tiempo de los jueces: de la ingratitud con que correspondían al Señor; y como él, misericordioso, los corregía y libraba de sus angustias.
CVI
El Señor libra de toda suerte de calamidades a los que le invocan con fe viva.


CVII
Prorumpe David en alabanza de Dios por sus victorias: las cuales representan las espirituales conquistas con que Jesu-Christo sometió a su Iglesia las naciones infieles.
CVIII
David en persona de Christo pide socorro al Padre contra sus perseguidores: profetiza la perdición de Judas, y de los Judíos sus cómplices.





Versión original

CIX
Divinidad del Mesías, su sacerdocio y su reino. Este Salmo, aun tomado a la letra, conviene únicamente a Jesu-Christo.
CX
Las obras del Señor son admirables, así en el Antiguo como en el Nuevo Testamento.
CXI
Feliz es el hombre que teme a Dios, aunque sea aborrecido de los impíos.


CXII
Dignación amorosa del Dios Altísimo para con los humildes.
CXIII
Grandeza de Dios en los prodigios con que libro a su pueblo. Vanidad de los ídolos3.
CXIV
Acción de gracias a Dios por su auxilio en un grande peligro.
CXV
Acción de gracias a Dios por sus beneficios.


CXVI
Judíos y Gentiles deben alabar a Dios por haberles dado el Mesías prometido.
CXVII
Solemnes gracias que toda la Iglesia da a Dios por los beneficios recibidos, especialmente por la venida del Mesias2.
CXVIII7
Encomios de la Ley de Dios: oración para pedir a Dios la gracia de entenderla, amarla, y observarla.





CXIX
El justo en su destierro pide a Dios que le libre de las calumnias y crueldades de sus enemigos; y suspira por la patria celestial.
CXX
El hombre fiel a Dios tiene seguro su auxilio en los peligros que le asaltan durante su viaje a la patria celestial.
CXXI
Bajo la alegoría de los que iban a visitar el templo del Señor en Jerusalem en las tres fiestas solemnes del año, y publicaban las excelencias de aquella ciudad santa, se representan las alabanzas de la Iglesia de Jesu-Christo y de la celestial Jerusalem.


CXXII
El justo, afligido por los mundanos, levanta sus ojos a Dios, de solo el cual espera el remedio.
CXXIII
El pueblo de Israél bendice al Señor, porque sola su protección pudo haberle libertado de sus fieros enemigos.
CXXIV
La confianza que el justo tiene en Dios es inexpugnable. Ruina de los malos.
CXXV
Los judíos cautivos de Babylonia, y en figura de ellos la Iglesia, pide su libertad por Jesu-Christo.
CXXVI
Nada podemos sin el auxilio y la bendición de Dios: faltando esta, es inútil en cualquier empresa toda diligencia e industria humana.
CXXVII
Frutos del temor de Dios.


CXXVIII
El Profeta exhorta a los hijos de Israél a alabar al Señor por la protección que les ha concedido.
CXXIX
El verdadero penitente confiesa sus pecados, y espera el perdón de la misericordia de Dios.
CXXX
David pone a Dios por testigo de que su corazón estaba libre del orgullo y ambición que le imputaban.
CXXXI
Ruega el pueblo a Dios que restaure su reino por medio del Mesías.
CXXXII
Compárese el placer que causan la concordia y caridad fraternal, con la fragancia del bálsamo precioso.
CXXXIII
Exhortación a los ministros del Señor para que le alaben.


CXXXIV
Se dan gracias a Dios por haber escogido a Israél por pueblo suyo, y se demuestra la vanidad de los ídolos.
CXXXV
Exhortación a alabar a Dios por los grandes beneficios hechos a su pueblo.
CXXXVI
Los cautivos suspiran por su patria.  Profecía de la caída de Babylonia.


CXXXVII
David da gracias a Dios por haberle oído, y convida a que adoren al Señor todos los reyes de la tierra.
CXXXVIII
Particular y admirable providencia de Dios sobre los justos   Dios todo lo ve, y a todo provee.   Los impíos perecerán.
CXXXIX
Pide a Dios amparo contra sus enemigos, cuya ruina predice.


CXL
Pide a Dios la paciencia en las tribulaciones, y que le defienda de sus enemigos.
CXLI
Oración del justo en el mayor conflicto. Conviene a Christo y a la Iglesia.
CXLII
Implora David el socorro del Señor, y le pide perseverancia en la nueva vida.  Castiga Dios a sus enemigos.
CXLIII
Salmo eucarístico, en que David da gracias a Dios por las victorias conseguidas, y le pide que le continúe su protección.



CXLIV
Alaba a Dios, que como rey bueno y misericordioso gobierna y conserva todas las cosas  Conviene a Jesu-Christo.
CXLV
Debemos poner nuestra confianza en Dios, no en los hombres: alabar su poder, bondad y fidelidad, y celebrar su reino eterno.
CXLVI
Cuan justo es que alabemos a Dios por su admirable providencia.
CXLVII
Debemos alabar al Señor, porque solo él es el que nos da todos los bienes; y es Jerusalem una ciudad especialmente favorecida de Dios.



CXLVIII
El Profeta convida a todas las criaturas a alabar a su Criador.
CXLIX
Convida el Profeta a su pueblo a cantar un cántico nuevo al Señor en acción de gracias por la salvación que de él ha recibido.
CL
Solo el Señor es digno de ser infinitamente alabado.